martes, 9 de febrero de 2010

Robados, semirobados,consentidos de una "Quedá" muy Albayzinera













El pasado dia 6 de febrero se organizo una "Quedá" fotografica, organizada por el grupo "Salobreña Flickr" y diseñada por mi mismo por el granadino barrio del Albayzin. En esta hice algunos retratos, unos robados, unos consentidos y otros a medias.
Antonio Fajardo

"Quedá" Fotografica en el Albayzin Granada









Organizado por el grupo "Salobreña Flick" y con un recorrido diseñado por mi. el sabado 6 de febrero, quedamos a las 10,30 en plaza Nueva, desde aqui y pasando por sitios tan emblematicos como:La caldereria, Iglesia de San Gregorio, Casa de Porras, Carmen de la Media luna, placeta de Carvajales Aljibe de Trillo, Mirador de la placeta del Comino, Aljibe de las Tomasas, Iglesia del Salvador, Muralla Zirie, Iglesia de San Nicolas, Mirador de San Nicolas, Ermita de San Cecilio, Arco de las Pesas, Plaza Larga, Iglesia y aljibe de san Bartolome, muralla Zirie, Algibe del Rey, Palacio de Dar-al horra, plaz de San Miguel Bajo, mirador del carril de la Lona, mirador de la calle Cruz de Quiros, iglesia de San Jose y Minarete.
La comida la hicimos en Casa Torcuato en la placeta de Carniceros en donde difrutamos de una excelente comida con el proverbiar trato que trata Manolo a sus clientes.
Creo que mis compañeros salieron bastante contentos del desarrollo del dia, estoy ya pensando en la proxima "Quedá Fotografica".

Antonio Fajardo



jueves, 4 de febrero de 2010

Espejo


Reflejos y simetria
¿que somos nosotros o nuestra imagen?

miércoles, 3 de febrero de 2010

Fuente de los 16 caños.




En la carretera de Guejar Sierra y pasando el camping "Las Lomas" nos encontramos con un desvio a la izquierda, que indica barrio alto, y a un km de distancia esta la fuente de los 16 caños que curiosamente tiene 17. Desde aqui podemos seguir camino hacia la fuente de La Teja (las Vistas son increibles tanto de Sierra Nevada como del Parque Natural de la sierra de Huetor)
o mas alla al pantano de Quentar, o bien desde la misma fuente parte un sendero para subir al Calar de Guejar. Al lado de la fuente hay un Chiringito que se puede tomar un magnifico mosto con unas tapas de embutido de la zona.

lunes, 1 de febrero de 2010

La primera Flor (Crocus Nevadensis)




El invierno es largo; es una época del año fría, que creo que adormece el cuerpo y el alma. En algún lugar nos mantiene, nos hace seguir adelante la esperanza de que otra viva y colorida primavera vendrá.
Siempre parece que el invierno es sinónimo de muerte, con su ausencia de vida aparente en los árboles, ausencia de flores, intermitencia a veces cruel de ese sol que nos calienta por dentro y por fuera.
A los niños le gustan las sorpresas, a los mayores también y a veces la naturaleza nos sorprende cuando menos lo esperamos. Y esto nos ocurrió dando un paseo por el camino que va de la Cortijuela a Fuente Fría el pasado sábado 30 de Enero, cuando aún quedan dos meses escasos para la primavera: entre el color marrón de la tierra, al lado de la fría y blanca nieve que supongo permanecía allí desde hacía varios días por las bajas temperaturas, había nacido una humilde florecilla, un Crocus Nevadensis, con unos pétalos de una blancura tan intensa como el color de la nieve, como si extrañamente hubiese nacido de la misma nieve aunque esto pueda parecer contradictorio.
Se me ocurre pensar que hay momentos en nuestra vida que son como el duro invierno, en el que parece imposible la esperanza de algún tiempo mejor. Quizá pueda ser más llevadero si pensamos que en esos fríos momentos existe la esperanza de que algo tan bello como un crocus pueda resurgir de lo que parezca seco y ausente de vida a simple vista.
Y quizá podamos esbozar una sonrisa al pensar , que aunque nos quede casi más de la mitad del invierno por pasar, se están iniciando todos los preparativos de la chispeante primavera en las entrañas de la tierra que nos sostiene aunque no quiera mostrarnoslo; pero si vais a encontraros con ella quizá os regale como a nosotros ayer, la visión de uno de sus más bellos milagros en forma de una diminuta, blanquísima y hermosa florecilla llamada Crocus Nevadensis.
MªJosé León

domingo, 31 de enero de 2010

Concierto de Juan Trova y Juan Ruggieri











A veces lo que no se prepara, lo más improvisado, puede llegar a ser lo más refrescante y entrañable a su vez; cuando la vida con su paso nos va envolviendo cada vez con más rutinas, podemos llegar a sentirnos incluso inmovilizados, no sólo físicamente sino, y pienso que es lo peor, de forma emocional.
Y todo esto lo explico porque el pasado jueves Antonio y yo pasamos un muy buen rato en una buena noche, con buena gente en un buen lugar. Fuimos al bar La Tertulia; allí cantaban Juan Trova y su amigo Juan Ruggieri(supongo que eran amigos casi del alma por lo que luego comentaré). Había oído hablar de aquel bar como lugar de encuentro de gente que quería compartir pensamientos y opiniones a la hora del café. El ambiente me resultó muy agradable, sobre todo cuando las luces artificiales se apagaban y dejaban encendidas sólo aquellas velas minúsculas sobre un gran montículo de cera de diversos colores y algún foco nada molesto, más bien de luz cálida y acogedora.
Los dos cantautores cantaban versiones de Silvio Rodríguez; se ve que habían cantado muchas veces juntos, por su complicidad, por lo bien que compenetraban sus voces y tocaban a duo sus guitarras, había una conexión especial, supieron crear un ambiente de amistad que no forzaron en ningún momento. Transmitían naturalidad, supieron establecer complicidad con el público que tenían tan cerca físicamente y con el que a veces cantaban algunas canciones, me asombró como la gente sabía las letras de muchas de ellas.
¿Y yo que sentí? Me sentí bien, cada vez mejor, me metí en aquel ambiente de lleno, seguí las letras de las canciones, sentí que se me escapaban algunas lágrimas que no intenté frenar, es como si hubiese estado peinada con un tirante moño atado a mi cabeza y de pronto, agitando la cabeza, mi pelo se soltase y recuperase algún tipo de libertad perdida.

Me quedé con las ganas de haberle dado las gracias a los dos Juanes, pero me corté al final. Desde aquí quiero hacerlo, nunca es tarde: Gracias por aquel buen rato que quiero repetir, gracias por haberme hecho sentir de nuevo que el alma me burbujeaba, sensación gratamente espumosa que os aconsejo y que seguro que habeis sentido en alguna ocasión mágica y especial (esta sensación es doblemente aconsejable ya que te quita unos cuantos años de encima, o por lo menos en ese momento te lo parece)
Mª José León